La ministra de Defensa, Margarita Robles, ha hecho un llamado contundente a varias comunidades autónomas en España para que asuman sus responsabilidades en la lucha contra los incendios forestales. En un contexto donde los incendios han devastado varias regiones, Robles ha instado a estas comunidades a ser «honestas» y «sinceras» sobre su actuación, evitando así la tendencia de «echar balones fuera». Este mensaje se ha vuelto aún más relevante tras su reciente comparecencia en el Senado, donde explicó el despliegue de las Fuerzas Armadas en las operaciones de extinción de incendios en Galicia, Castilla y León, Asturias y Extremadura.
La ministra enfatizó que hasta el 15 de agosto, los medios de Defensa habían trabajado de manera coordinada con las comunidades autónomas. Sin embargo, la situación cambió tras la intervención política del líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, quien solicitó más recursos del Ejército, a pesar de que las comunidades conocían que estas peticiones no respondían a las necesidades reales. Robles subrayó que «no vale todo» y acusó a Feijóo de interferir políticamente con el único objetivo de criticar al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
### La Activación del Nivel de Gravedad en Incendios
Uno de los puntos más críticos abordados por Robles fue la decisión del Gobierno de no activar el nivel 3 de gravedad en los incendios. Según la normativa vigente, son las comunidades autónomas las que deben solicitar esta activación. Sin embargo, en el caso de los incendios que han afectado a España este verano, las autonomías con competencias en emergencias decidieron mantener la situación en el nivel 2. Robles destacó la actuación de comunidades como Andalucía y Aragón, que han invertido en formación y recursos para la lucha contra el fuego, contrastando con la falta de acción de otras como Galicia y Castilla y León.
La ministra dejó claro que no se puede esperar a que el Ejército solucione la situación, lo que implica una responsabilidad directa de las comunidades en la gestión de emergencias. Este llamado a la acción se produce en un contexto donde la colaboración entre diferentes niveles de gobierno es crucial para enfrentar la crisis de incendios que afecta a diversas regiones del país.
### La Situación de los Militares y la Respuesta del Gobierno
En medio de esta crisis, la ministra también se refirió a la situación de los militares que han estado en la línea de fuego. Dos soldados del Ejército de Tierra resultaron heridos en un accidente en Ourense, uno de ellos en estado grave y el otro en recuperación en su hogar. Además, ocho miembros de la Unidad Militar de Emergencias (UME) están siendo tratados por quemaduras. Estos incidentes resaltan el peligro y la complejidad de las operaciones de extinción de incendios, donde los efectivos militares se exponen a riesgos significativos.
La respuesta del Gobierno ante esta crisis ha sido objeto de debate, y Robles ha defendido la actuación de las Fuerzas Armadas, que han estado trabajando en estrecha colaboración con las comunidades autónomas para mitigar los efectos de los incendios. Sin embargo, la ministra ha dejado claro que la responsabilidad última recae en las comunidades, que deben estar preparadas y equipadas para enfrentar estos desastres naturales.
La situación actual de los incendios en España es un recordatorio de la importancia de la preparación y la colaboración entre diferentes niveles de gobierno. La ministra Robles ha hecho un llamado a la acción, instando a las comunidades a asumir un papel más activo en la gestión de emergencias y a no depender exclusivamente de la intervención del Ejército. En un momento donde los incendios forestales son cada vez más frecuentes y devastadores, es esencial que todas las partes involucradas trabajen juntas para proteger a las comunidades y el medio ambiente.
La lucha contra los incendios forestales no solo es una cuestión de recursos, sino también de responsabilidad y compromiso por parte de todos los actores involucrados. La ministra Robles ha dejado claro que es fundamental que las comunidades autónomas se preparen adecuadamente y asuman su papel en la gestión de emergencias, en lugar de esperar que otros intervengan en su lugar. Este enfoque proactivo es esencial para enfrentar los desafíos que presentan los incendios forestales en la actualidad.