En los últimos años, China ha acelerado su programa de armamento nuclear, generando preocupación a nivel internacional. Con un arsenal que se estima en alrededor de 600 ojivas nucleares, el país asiático se posiciona como el mayor acumulador de armas nucleares en Asia. Este aumento en la capacidad militar ha llevado a los países del G7 a expresar su inquietud sobre la falta de transparencia en las intenciones de Pekín y la posibilidad de una escalada nuclear no deseada.
### La Modernización del Arsenal Nuclear Chino
El Boletín de los Científicos Atómicos, una organización sin fines de lucro con sede en Chicago, ha sido uno de los principales informantes sobre la expansión del arsenal nuclear chino. Según sus informes, el Ejército Popular de Liberación (EPL) está en proceso de construir aproximadamente 350 nuevos silos de misiles y varias bases para lanzadores móviles. Aunque el EPL cuenta con alrededor de 712 lanzadores de misiles terrestres, no todos están destinados a armas nucleares. De estos, 462 son capaces de lanzar misiles que pueden alcanzar el territorio continental de Estados Unidos.
La mayoría de los lanzadores del EPL están diseñados para misiles de corto alcance, destinados a objetivos regionales, lo que indica que no todos están asignados para un ataque nuclear. Sin embargo, el general Anthony Cotton, comandante del Comando Estratégico de Estados Unidos, ha advertido que Xi Jinping ha dado instrucciones a su ejército para que esté preparado para apoderarse de Taiwán en 2027. Esto ha llevado a una acumulación de armas nucleares que podrían ser lanzadas desde tierra, aire y mar.
El Pentágono, en su informe anual sobre el poder militar chino, ha proyectado que el EPL podría tener más de 1,000 ojivas nucleares operativas para el año 2030. Este crecimiento en el arsenal nuclear incluye una variedad de misiles, desde aquellos de ataque de precisión de bajo rendimiento hasta misiles balísticos intercontinentales con un potencial explosivo de varios megatones. La carrera armamentista entre China, Rusia y Estados Unidos se intensifica, y la reciente cancelación de varios programas de misiles hipersónicos por parte de Estados Unidos ha dejado claro que el país está perdiendo terreno en esta competencia.
### Reacciones Internacionales y Cambios en la Doctrina Nuclear
La preocupación por la acumulación de armas nucleares por parte de China ha llevado a una reacción significativa entre las naciones del G7. En un comunicado emitido el 20 de agosto, los directores de No Proliferación del G7 expresaron su alarma por la falta de transparencia en las actividades nucleares de China. Este grupo, que incluye a Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón y Reino Unido, subrayó la necesidad de salvaguardias significativas para prevenir una escalada nuclear no deseada.
En Japón, la situación es particularmente delicada. Como la única nación que ha sufrido un ataque nuclear, el país se encuentra rodeado por vecinos con arsenales nucleares, incluyendo a China, Corea del Norte y Rusia. Algunos legisladores japoneses están comenzando a considerar la posibilidad de que Japón deba desarrollar sus propias armas nucleares. Aunque el apoyo público para esta idea sigue siendo bajo, las encuestas indican un cambio en la percepción, especialmente entre las generaciones más jóvenes que no vivieron la tragedia de Hiroshima.
Tatsuaki Takahashi, un sobreviviente del bombardeo atómico en Hiroshima, ha señalado que las opiniones sobre la posesión de armas nucleares están cambiando a medida que la memoria de esos eventos se desvanece. La creciente amenaza de las actividades militares de China y Rusia en la región ha llevado a un debate sobre la necesidad de que Japón reevalúe su postura sobre la defensa nuclear.
La situación actual plantea un dilema para Japón: ¿debería el país depender completamente de la protección de Estados Unidos o considerar la posibilidad de desarrollar su propio arsenal nuclear? La respuesta a esta pregunta podría tener implicaciones significativas no solo para Japón, sino para la estabilidad en toda la región de Asia-Pacífico.
A medida que la comunidad internacional observa con atención el desarrollo del arsenal nuclear de China, es evidente que la dinámica de poder en la región está cambiando. La acumulación de armas nucleares por parte de China no solo representa un desafío para Estados Unidos, sino que también plantea preguntas difíciles para otros países en la región, que deben considerar cómo responder a esta nueva realidad geopolítica.