Cabezón de la Sal, un encantador municipio situado en el occidente de Cantabria, se erige como el punto de partida ideal para explorar la riqueza natural y cultural de la región. Con una ubicación estratégica y una excelente red de comunicaciones, este lugar se convierte en el campamento base perfecto para quienes desean descubrir los encantos de Cantabria.
La riqueza de los pueblos cercanos
Alrededor de Cabezón de la Sal, se encuentran pintorescos pueblos que conservan su esencia y tradiciones. Ontoria y Vernejo destacan por su arquitectura montañesa y su patrimonio cultural, ofreciendo a los visitantes la oportunidad de pasear entre casonas de piedra y descubrir rincones llenos de historia. Bustablado y Duña, accesibles desde El Balcón del Valle, son pequeños núcleos rodeados de naturaleza que mantienen viva la forma de vida tradicional. Otros pueblos como Santibáñez, Periedo, Casar de Periedo y Carrejo completan este entramado rural, proporcionando un remanso de paz a pocos minutos de la actividad del núcleo urbano.
Escapadas hacia la costa
A menos de 15 minutos en coche, se encuentran dos de las joyas costeras de Cantabria: Comillas y San Vicente de la Barquera. Comillas, a 14 minutos por la CA-135, es un lugar donde lo monumental se fusiona con lo bohemio. El Capricho de Gaudí y el Palacio de Sobrellano son solo algunas de las maravillas que adornan este bello pueblo con vistas al mar. Por otro lado, San Vicente de la Barquera, a 12 minutos por la A-8, ofrece un paisaje impresionante con sus puentes sobre el estuario, un castillo y una iglesia gótica, además de una gastronomía basada en pescado fresco y marisco.
Desde Comillas, se puede continuar hacia Santillana del Mar, otro tesoro de piedra que invita a un viaje al pasado con sus calles empedradas y museos, incluyendo las legendarias Cuevas de Altamira. La ruta costera entre Comillas y San Vicente de la Barquera también permite disfrutar del Parque Natural de Oyambre, un ecosistema de dunas y playas vírgenes, ideal para paseos y fotografía.
Rutas de montaña y naturaleza
Hacia el interior, la zona de La Montaña deslumbra con sus paisajes. A solo 9 minutos de Cabezón, Ruente y su misteriosa Fuentona ofrecen un enclave mágico. Barcenillas y Lamiña son puntos de partida para rutas hacia las Cascadas de Lamiña, mientras que Cabuérniga permite acceder a dos pueblos emblemáticos: Bárcena Mayor, considerado uno de los más bonitos de España, y Carmona, famoso por sus caseríos blasonados y balcones floridos.
Para los amantes de la aventura y la naturaleza, la comarca ofrece actividades como CabuerniAventura, un parque multiaventura con tirolinas y zonas de picnic. Además, desde Cabezón de la Sal se pueden iniciar rutas de senderismo y ciclismo, como las que forman parte de la famosa prueba deportiva Los 10.000 del Soplao.
Parques naturales y sendas fluviales
A escasos minutos de Cabezón, el Parque Natural Saja-Besaya, el más grande de Cantabria, abre las puertas a bosques profundos y fauna salvaje, incluyendo ciervos y nutrias. Por otro lado, la Senda Fluvial del Nansa ofrece tramos sencillos y seguros, perfectos para familias, con áreas recreativas y un entorno natural impresionante.
Cabezón de la Sal se presenta, por tanto, como un punto de partida ideal para descubrir la diversidad de Cantabria. Con su ubicación privilegiada, este municipio no solo ofrece acceso a la montaña y al mar, sino que también invita a explorar su patrimonio cultural y disfrutar de la rica gastronomía local. En el corazón de Cantabria, cada camino lleva a un lugar con alma, haciendo de Cabezón de la Sal un destino que merece ser visitado.