El FC Barcelona se encuentra en una situación complicada tras recibir un nuevo revés por parte de LaLiga en relación con la inscripción de Dani Olmo. La patronal ha decidido no contabilizar los 100 millones de euros provenientes de la venta de los asientos VIP del Spotify Camp Nou, lo que ha dejado al club sin la capacidad necesaria para inscribir al jugador y a Pau Víctor en su plantilla.
La situación se ha vuelto más compleja después de que LaLiga comunicara que el nuevo auditor del club no había incluido esta operación en las cuentas presentadas. Esto significa que el Barcelona ha excedido su límite de ‘fair play’ financiero, lo que complica aún más su situación en el mercado de fichajes.
LaLiga ha emitido un comunicado detallando los pasos que han llevado a esta decisión. En primer lugar, se menciona que el club presentó la documentación necesaria para la operación a finales de diciembre de 2024, y que un auditor había certificado que la operación estaba correctamente contabilizada. Sin embargo, el 14 de febrero, LaLiga solicitó un informe de control específico al Consejo Superior de Deportes (CSD) debido a la falta de claridad en la operación.
A pesar de la urgencia de la solicitud, el CSD no respondió de manera favorable, lo que llevó a LaLiga a reiterar su petición. Finalmente, el 26 de marzo, el CSD comunicó que la realización del informe era potestativa y no se profundizó más en el asunto, lo que se interpretó como una negativa a realizar el informe solicitado.
El FC Barcelona, por su parte, ha presentado sus Estados Financieros Intermedios correspondientes al primer semestre de la temporada 2024-2025, pero estos no incluyen la operación de los asientos VIP en la cuenta de Pérdidas y Ganancias, contradiciendo lo que había sido certificado anteriormente. Esto ha llevado a LaLiga a reducir el límite de coste de plantilla deportiva del club, lo que significa que no tiene capacidad para inscribir a Olmo y Pau Víctor.
La situación es crítica para el FC Barcelona, que se encuentra en una encrucijada. La falta de capacidad para inscribir nuevos jugadores podría afectar su rendimiento en la temporada, especialmente con la llegada de un jugador como Dani Olmo, que se esperaba que aportara calidad y profundidad al equipo.
Este nuevo obstáculo se suma a una serie de problemas financieros que ha enfrentado el club en los últimos años, lo que ha llevado a la directiva a buscar soluciones creativas para equilibrar sus cuentas. Sin embargo, la negativa de LaLiga a aceptar la operación de los asientos VIP como parte de los ingresos del club ha complicado aún más la situación.
El futuro inmediato del FC Barcelona dependerá de cómo manejen esta crisis y si pueden encontrar una solución que les permita inscribir a sus nuevos fichajes antes de que cierre el mercado. La presión sobre la directiva es alta, y los aficionados esperan respuestas rápidas y efectivas para evitar que el club sufra más contratiempos en su búsqueda por recuperar su estatus en el fútbol español e internacional.