La situación en Granada en torno al proyecto de Cetarsa ha generado un intenso debate político. Francisco Cuenca, portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Granada, ha expresado su descontento con la gestión del gobierno municipal liderado por el Partido Popular (PP), acusando a su portavoz, Jorge Saavedra, de actuar con «desfachatez» al criticar al gobierno central por el estancamiento del proyecto. Cuenca sostiene que el proyecto ha estado «enterrado en un cajón» durante dos años, lo que refleja una falta de voluntad política por parte de la alcaldesa del PP, que no ha impulsado el acuerdo alcanzado en el mandato anterior.
La crítica de Cuenca se centra en la falta de avances en la instalación de empresas en el antiguo edificio de la tabacalera, que actualmente está en proceso de reforma por parte del Ministerio de Hacienda. Según el portavoz socialista, las declaraciones de Saavedra no solo son engañosas, sino que también buscan desviar la atención de la responsabilidad del Ayuntamiento en el desarrollo del proyecto. Cuenca ha señalado que, hasta ahora, lo único que se ha hecho en Cetarsa es dejar la zona en un estado de abandono, convirtiéndola en un «estercolero».
El portavoz del PSOE ha denunciado que la estrategia del PP es culpar a otros por su propia inacción. «Cuando detectan que algo está parado, inmediatamente le echan la culpa a otro para tapar su incapacidad de gestión», ha afirmado Cuenca. En este contexto, ha anunciado que se ha programado una reunión entre el Ministerio y el Ayuntamiento, y ha instado al gobierno municipal a aprovechar esta oportunidad en lugar de entrar en confrontaciones políticas.
Cuenca ha calificado de «incompetentes» a los miembros del PP, argumentando que están poniendo en peligro un proyecto crucial para el desarrollo económico de Granada, la creación de empleo y la consolidación de la identidad tecnológica de la ciudad. Según su perspectiva, el único objetivo del PP parece ser atacar al Ministerio de Hacienda y a la figura política de Moreno Bonilla, en lugar de trabajar en beneficio de la ciudad.
El portavoz socialista ha hecho un llamado a la alcaldesa Carazo para que asista a la reunión con una actitud proactiva y dispuesta a defender los intereses de Granada. Cuenca ha enfatizado que el proyecto de Cetarsa no debe ser utilizado como un arma política para desacreditar a la ministra María Jesús Montero o al gobierno central, ya que esto solo perjudica a la ciudad y a sus ciudadanos.
La controversia en torno al proyecto de Cetarsa refleja un conflicto más amplio en la política granadina, donde las tensiones entre los diferentes partidos políticos a menudo se traducen en acusaciones y descalificaciones. La falta de avances en proyectos clave como Cetarsa pone de manifiesto la necesidad de un diálogo constructivo y de una colaboración efectiva entre las distintas administraciones para el beneficio de la comunidad.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro del proyecto y sobre cómo se abordarán las necesidades económicas y sociales de Granada en los próximos meses. Con la próxima reunión entre el Ministerio y el Ayuntamiento a la vista, los ciudadanos esperan que se tomen decisiones que impulsen el desarrollo y mejoren la calidad de vida en la ciudad. La presión sobre el gobierno municipal para que actúe de manera efectiva y responsable es más fuerte que nunca, y la respuesta que den a esta situación podría tener un impacto significativo en la política local y en la percepción pública de su gestión.