La situación política en Granada se ha vuelto tensa tras las recientes declaraciones del Partido Popular (PP) sobre los proyectos tecnológicos anunciados por el Gobierno de Pedro Sánchez. En un comunicado, el portavoz del gobierno municipal, Jorge Saavedra, ha denunciado lo que califica como un «doble engaño» a la ciudad, refiriéndose específicamente al hub tecnológico en la antigua Cetarsa y al centro nacional de minería de datos, ambos anunciados en marzo de 2023 durante la precampaña electoral.
La crítica del PP se centra en la falta de avances en estos proyectos, que, según Saavedra, siguen paralizados dos años después de su anuncio. «Los proyectos siguen paralizados y sin avances, lo que demuestra que las promesas del Ejecutivo socialista con Granada no fueron más que otro fraude electoral», afirmó el portavoz. Esta situación ha generado un clima de desconfianza entre los ciudadanos, quienes esperaban que estos proyectos impulsaran el desarrollo tecnológico y económico de la región.
La denuncia del PP no solo se limita a la falta de progreso en estos proyectos, sino que también apunta a la complicidad del alcalde de Granada, Paco Cuenca, en lo que consideran un agravio hacia los granadinos. Saavedra subrayó que el Ayuntamiento ha cumplido con su parte del acuerdo, aprobando la licencia y el proyecto de urbanización en mayo de 2024, un paso que la corporación anterior no había iniciado. Sin embargo, la inacción del Gobierno de España ha sido señalada como la principal causa de la parálisis del hub tecnológico.
En cuanto al centro de minería de datos, que se pretendía instalar en la antigua sede de la Agencia Tributaria en la calle Joaquina Eguaras, Saavedra expresó su frustración por la falta de información sobre el estado del proyecto. «No hemos vuelto a tener noticia, pese a anunciar que estaría operativo en otoño de 2023», comentó, evidenciando la falta de comunicación y compromiso por parte del Gobierno central.
La crítica del PP se enmarca en un contexto más amplio de descontento con la gestión del Gobierno socialista en Andalucía. La falta de avances en proyectos clave ha llevado a muchos a cuestionar la efectividad de las promesas electorales y la capacidad del Gobierno para cumplir con sus compromisos. Saavedra concluyó su declaración afirmando que «el Gobierno de Sánchez sigue castigando a Granada con promesas vacías», lo que ha resonado entre los ciudadanos que se sienten decepcionados por la falta de acción.
Este tipo de situaciones no son nuevas en la política española, donde los anuncios de proyectos a menudo se utilizan como herramientas de campaña, pero luego se ven afectados por la burocracia y la falta de recursos. La crítica del PP podría ser vista como un intento de capitalizar el descontento ciudadano, especialmente a medida que se acercan nuevas elecciones.
La situación actual plantea interrogantes sobre el futuro de Granada y su desarrollo tecnológico. Los ciudadanos esperan respuestas y acciones concretas que vayan más allá de las promesas vacías. La presión sobre el Gobierno para que actúe y cumpla con sus compromisos es cada vez mayor, y el tiempo dirá si se logran avances significativos en estos proyectos que son vitales para el crecimiento de la región.