La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha afirmado que la investigación que enfrenta su pareja, Alberto González Amador, es parte de una ‘operación de Estado’ orquestada por el gobierno central. En una reciente entrevista, Ayuso acusó al presidente Pedro Sánchez de haber ‘perdido los papeles’ en su intento de desprestigiarla y de utilizar recursos del Estado para llevar a cabo esta supuesta persecución.
González Amador está siendo investigado por varios delitos, incluyendo fraude fiscal y falsedad documental. Ayuso defendió la inocencia de su pareja, argumentando que la situación se ha exagerado y que se trata de un ataque político en su contra. Según ella, la magnitud del caso ha sido impulsada por la intervención de altos funcionarios del gobierno, lo que ha llevado a una ‘caza de brujas’ en su contra.
En su defensa, Ayuso subrayó que su pareja cometió un error al no pagar un impuesto a tiempo, un hecho que, según ella, es común entre muchos autónomos. Aseguró que González Amador ha mostrado su disposición a pagar lo que debe y que incluso ha pagado de más, lo que ha llevado a la devolución de dinero por parte de Hacienda. La presidenta insistió en que su pareja se presentará ante el juez el próximo 10 de abril para aclarar su situación.
Ayuso también mencionó que la investigación está relacionada con una ‘pelea ideológica’ en torno al grupo sanitario privado Quirón, con el que González Amador tuvo vínculos comerciales. Según ella, el gobierno busca desprestigiar a este grupo, que cuenta con algunos de los mejores hospitales de España y que colabora con el gobierno en diversos proyectos.
La presidenta madrileña se ha presentado como una víctima de un ataque político, afirmando que el gobierno central está utilizando la situación de su pareja para desviar la atención de otros casos de corrupción que involucran a miembros del propio ejecutivo. En su discurso, Ayuso se mostró firme en su defensa, asegurando que no se dejará intimidar y que continuará trabajando por los intereses de los ciudadanos de Madrid.
La situación ha generado un intenso debate en la esfera política, con reacciones tanto de apoyo como de crítica hacia Ayuso. Sus opositores han cuestionado su defensa de González Amador y han exigido una mayor transparencia en la gestión de su administración. Por otro lado, sus seguidores han elogiado su valentía al enfrentar lo que consideran un ataque injustificado.
Este caso ha puesto de relieve las tensiones políticas en España, donde las acusaciones de corrupción y el uso de la justicia como herramienta política son temas recurrentes. La respuesta de Ayuso y su insistencia en que se trata de una ‘operación de Estado’ han añadido un nuevo capítulo a la ya compleja relación entre el gobierno regional de Madrid y el gobierno central.
La próxima declaración de González Amador ante el juez será un momento clave en este proceso, y se espera que arroje más luz sobre las acusaciones que enfrenta. Mientras tanto, Ayuso continúa defendiendo su posición y la de su pareja, en un contexto donde la política y la justicia parecen entrelazarse de manera cada vez más complicada.